En muchas empresas los pedidos, el inventario o los reportes viajan en archivos de Excel por correo. Funciona, hasta que aparecen versiones distintas del mismo archivo, datos digitados dos veces y gerentes que esperan días por un reporte.
Cómo dar el paso
- Elegir un proceso: el que más horas consume o más errores genera.
- Definir los datos mínimos: qué se registra, quién lo hace y quién lo aprueba.
- Centralizar: que los datos entren una sola vez a una plataforma con permisos, en lugar de circular en archivos.
- Pocos indicadores: entre cinco y siete que respondan preguntas reales del negocio.
- Revisar y ajustar: un tablero útil se afina con el uso.
Este es el camino que seguimos con WANA: empezar por un proceso concreto y crecer módulo a módulo. Los tableros a la medida hacen parte del pilar de datos e IA.
